Las prácticas comerciales implican mostrar el precio de los productos y servicios de forma clara y precisa. Según el Código del Consumidor, los comerciantes deben indicar el precio de venta, el precio de referencia, el precio reducido, los descuentos y las rebajas. Los proveedores de servicios, como los restauradores, deben mostrar los precios de los servicios, así como los costos de entrega y las posibles tarifas. También es importante indicar la unidad de medida, como kilo, para evitar confusiones. Los comerciantes deben ser precisos al indicar el precio, para que el consumidor pueda tomar una decisión de compra informada. Los letreros, carteles y publicidad de precios deben ser precisos y sin errores de precio. Los comerciantes también deben considerar los impuestos y tarifas pagados que pueden afectar el precio total. En caso de error en el precio, el comerciante deberá informar inmediatamente al consumidor y ofrecerle una solución justa. Los consumidores pueden denunciar prácticas de marketing engañosas y el incumplimiento de la política de precisión de precios puede dar lugar a multas para los comerciantes. Las plataformas de comercio electrónico, como Prestashop, también tienen políticas de precisión de precios para garantizar que los consumidores reciban información precisa sobre los productos que compran en línea.